visual 09

Ines Paris
Inuguración. Sábado 23
Casa de Cultura Carmen Conde

¿Somos políticamente correctas?

por  Inés París, Presidenta de CIMA
(Asociación de Mujeres Cineastas y del Audiovisual)

www.cimamujerescineastas.es


En tierra de hombresEl diario El País el domingo 19 de abril de este año comentaba en su sección televisiva el pase en TVE-1 de la película En tierra de hombres (Walk The Line, 2005) Según el cronista el largometraje “políticamente correcto” era un desastre:  un “guión deslavazado” y una puesta en escena  que “abusa de la lágrima fácil” .

La historia que se relata en Walk the line está basada en hechos reales: es la vida de Lois Jenson, la primera mujer que se atrevió a presentar una demanda colectiva por acoso sexual.  El tema me pareció tan atractivo que  pese a la recomendaciones del crítico decidí verla. ¡Menos mal!  Gracias a mi desconfianza pude disfrutar de una  película impactante, veraz, valientes y entretenida. Disfruté de las interpretaciones de un reparto excepcional: Charlize Theron, Frances Mc Dorman, Woody Harrelson

A la mañana siguiente investigo sobre el “director” de la película. Doy por hecho que es un hombre, ya que en un 90% de casos es un varón el que dirige los largometrajes prácticamente en todo el mundo.  La sensibilidad de este director hacia la situación de explotación profesional, dificultades vitales y acoso sexual de las mujeres me había impactado profundamente. Qué bien describe algo que no se suele contar: lo incómoda e incluso peligrosa que es la belleza para mujeres guapas pero con afán de independencia.

Una página de Yahoo me indica que Niki Caro es “uno de los cineastas más imaginativos que han salido de Nueva Zelanda”  La foto que acompaña el texto es la de una mujer muy atractiva así que pienso: “se han equivocado y han puesto la foto de una de sus actrices” Busco más y vuelvo a encontrar a la misma mujer en todas las referencias al “director” Niki Caro. La rotundidad de sus curvas, su larga melena y demás atributos sexuales confirma que se trata de UNA MUJER DIRECTORA, una cineasta que se ha convertido en UN CINEASTA, UN DIRECTOR, para los muy informados redactores de yahoo y demás fuentes.

¡Así que , finalmente, Walk the line es obra de una mujer. La verdad, no me extraña, al contrario creo que se nota en la película que sabe de lo que habla, incluyendo la “capacidad de amistad y solidaridad entre mujeres".

Curiosamente la película, por la sucesivas críticas que encuentro en Internet, no ha gustado nada a los críticos. El relato de una “historia de acoso sexual”, con un planteamiento claramente feminista, es lo que más critican  los que comentan la película que acuden una y otra vez a la coletilla de lo “políticamente correcto” para desprestigiar la película.

¿Por qué es tan malo ser políticamente correcto? ¿por qué es despreciable explicar con claridad y sin medias tintas las situaciones de opresión a las que se ve sometidas las mujeres? (y lo mismo pasa con las películas sobre minorías de raza, credo o minusvalías físicas o psíquicas?) ¿Por qué no se juzga el contenido cuando en una película los hombres son agresivos, dominantes, violentos y las mujeres sumisas, pasivas o estereotipadas?   La respuesta no es complicada: como el narrador (director-guionista y productor) en nuestro mundo suele ser varón, blanco, occidental, de mediana edad y perteneciente a la clase media, lo que él relata es universal, natural, realista… y sólo son dignos de mención los aspectos “artísticos” de su creación: el estilo, la puesta en escena, las interpretaciones, los hallazgos técnicos y estéticos.
 
Pero cuando la temática es otra, cuando el mundo de las minorías o los desplazados irrumpe en el cine, lo primero que expresan los críticos (también en su mayoría varones, blancos y de mediana edad.) es su desprecio hacia estos temas.

El patio de mi carcel

Recuerdo la crítica, alucinante, en una muy prestigiosa revista de cine española a la estupenda película de Belén Macías, El patio de mi cárcel. El autor del comentario señalaba que se trataba de “cine de mujeres”, un tipo de cine que, nos explicaba (cito de memoria), “no da importancia ni presencia a los personajes masculinos”. Vamos a ver si lo entendemos: la película de Belén trata de una “cárcel de mujeres” ¿alguien recuerda una crítica a alguna de los –cientos/miles-de películas sobre cárceles de hombres o sobre unidades del ejército donde se mencione “la poca presencia de los personajes femeninos” .
 
¿Por qué os cuento todo esto?  Básicamente para que nos felicitemos y alegremos de que un festival como VISUAL.09 se centre este año en la obra de las mujeres cineastas dando así la posibilidad al público de conocer ese trabajo  (cortometrajes, películas, video creación…) magnífico y tan frecuentemente maltratado, olvidado, y, ¿por qué no decirlo? directamente  agredido.
 
En este país solo un 7% de las películas las dirigen mujeres (las guionistas rondan el 15% y las productoras el 21% ¡porque nos tenemos que autoproducir!) El panorama es triste pero no quiero terminar sin daros dos buenas noticias: la calidad de la obra de estas mujeres es indiscutible así que inevitablemente va siendo reconocida, nuestra presencia es cada vez mayor en las pantallas, los festivales y los premios. 

Además y desde hace ya tres años, las mujeres del audiovisual se han asociado en CIMA (Asociación de Mujeres Cineastas y del Audiovisual, www.cimamujerescineastas.es)  una organización que nos permite trabajar conjuntamente para que las cosas cambien.

En los tres años que tiene CIMA de existencia hemos conseguido introducir medidas de igualdad en la Ley de Cine, nos hemos reunido con las Instituciones del Estado para exigir que los comités donde se deciden las ayudas al cine, la compra de derechos de las películas, las diversas subvenciones que existen, etc, sean paritarios; hemos organizado tertulias, dado conferencias y escrito en los medios para que se comprenda que la ausencia de mujeres en los puestos directivos del audiovisual es un problema de dimensión social y política pero, sobre todo, hemos creado un grupo de opinión, debate y una red de solidaridad entre mujeres. 

Lois Jenson, la protagonista de la película con la que empezaba estas líneas, ganó su demanda contra la empresa y logró que existiese una legislación contra el acoso laboral porque sus compañeras de trabajo (y algunos hombres sensibles y justos) la apoyaron en lo que fue la primera demanda colectiva. Nosotras, unidas, también conseguiremos haya muchas más mujeres contando cómo es y cómo queremos que sea el mundo: tal vez, por fin, y por mucho que algunos se escandalicen, un mundo políticamente correcto.

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